La témpera y el acrílico son dos tipos de pintura ampliamente utilizados en el entorno del arte y la decoración. Ambos materiales ofrecen diferentes características y propiedades que los hacen únicos en su forma de aplicación y acabado. En este artículo, exploraremos cómo se forma la témpera y el acrílico, así como las diferencias entre ellos.
¿Cómo se obtiene la témpera?
La témpera es un tipo de pintura que ha sido utilizada durante siglos en la historia del arte. Su origen se remonta a una época anterior al desarrollo de la pintura al óleo. En aquel entonces, los pintores trabajaban principalmente con témpera al huevo, donde los pigmentos se mezclaban con yema de huevo.
Antes de moler los pigmentos con el aglutinante, se mezclaban con una espátula sobre una tabla llamada temperplaat. Esta mezcla se llamaba tempermes. De ahí proviene el nombre de témpera. A lo largo de los años, la témpera ha evolucionado y se ha utilizado una variedad de aglutinantes diferentes, como la goma arábiga y la dextrina (almidón de patata).
La témpera se caracteriza por su aplicación en capas delgadas y su acabado mate. A cada color de témpera se le añade un material opaco de relleno que neutraliza parcial o totalmente la opacidad o transparencia características del pigmento utilizado. Esto permite obtener colores sólidos y uniformes en la superficie.

¿Cómo se forma el acrílico?
El acrílico es un tipo de pintura que se ha vuelto muy popular en las últimas décadas. Su composición se basa en una dispersión de polímeros acrílicos en agua. Estos polímeros se obtienen a partir de la polimerización de monómeros acrílicos, como el metacrilato de metilo.
El proceso de formación del acrílico consiste en mezclar los monómeros acrílicos con agua y otros aditivos, como pigmentos y estabilizadores. Esta mezcla se somete a un proceso de polimerización, donde los monómeros se unen entre sí para formar una cadena de polímeros. El resultado es una dispersión acuosa de partículas de polímero acrílico.
Una vez que la pintura acrílica se aplica sobre una superficie, el agua se evapora y los polímeros acrílicos se unen para formar una película sólida y transparente. Esto proporciona un acabado brillante y duradero en comparación con la témpera.
Diferencias entre la témpera y el acrílico
Aunque tanto la témpera como el acrílico son pinturas que se aplican en capas delgadas, existen algunas diferencias clave entre ellas.
- La témpera se basa en aglutinantes como el huevo, la goma arábiga y la dextrina, mientras que el acrílico se compone de polímeros acrílicos dispersos en agua.
- La témpera proporciona un acabado mate, mientras que el acrílico ofrece un acabado brillante.
- El acrílico es más resistente al agua y a la intemperie que la témpera.
- El acrílico se seca más rápido que la témpera, lo que permite trabajar en capas más rápidamente.
- La témpera es más fácil de corregir y modificar una vez seca, mientras que el acrílico es más difícil de corregir una vez seco.
Tanto la témpera como el acrílico son opciones populares para los artistas y decoradores debido a sus características y propiedades únicas. La témpera se basa en aglutinantes tradicionales como el huevo, mientras que el acrílico utiliza polímeros acrílicos dispersos en agua.
La elección entre la témpera y el acrílico depende de las preferencias del artista y de las características del proyecto en cuestión. Ambas pinturas ofrecen diferentes acabados y durabilidad, lo que las hace adecuadas para diferentes aplicaciones.
Es importante experimentar con ambos materiales y conocer sus cualidades para poder aprovechar al máximo su potencial creativo. Ya sea que prefieras la tradición de la témpera o la versatilidad del acrílico, ambas pinturas te permitirán expresar tu creatividad de manera única y personal.
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