En la actualidad, se ha vuelto cada vez más evidente que estamos consumiendo alimentos que contienen plástico. Gran parte de la basura que generamos es plástico y una gran cantidad de ella acaba en el mar, afectando a la fauna y flora marina. Según un informe realizado por el Ministerio para la Transición Ecológica, entre seis y ocho millones de toneladas de basura marina ingresan al océano cada año, y más del 80% de esta basura está compuesta por plásticos. Además, el 80% de la basura marina proviene de fuentes terrestres.
Esta contaminación plástica no solo afecta a la fauna marina, sino que también tiene un impacto en la cadena alimentaria y en los ecosistemas marinos. Numerosas especies han tenido interacciones con la basura marina, lo que demuestra la magnitud del problema.
Pescado
El pescado es uno de los alimentos que contienen más plástico. Según un informe de Greenpeace, se ha encontrado polímeros sintéticos en los intestinos del 35% del pescado obtenido mediante arrastre en el Canal de la Mancha. Los peces pueden ingerir microplásticos al alimentarse de forma natural. También se ha descubierto que el 12% de las muestras de pescado analizadas contenían residuos de plástico.
Aunque los plásticos presentes en el pescado se encuentran principalmente en el estómago y los intestinos, y generalmente son eliminados, tener en cuenta esta contaminación al consumir pescado.
Mejillones
Los mejillones y otros mariscos bivalvos también contienen plástico. Estos animales filtran el agua para obtener alimento, lo que significa que también están filtrando los microplásticos presentes en el agua. Se han encontrado microplásticos en mejillones del Mar del Norte, en ostras del Atlántico y en mejillones de la costa de China continental.
Al consumir mejillones y otros mariscos bivalvos, estamos ingiriendo los residuos de plástico que estos animales han filtrado.
Gambas, langostinos y langostas
Las gambas, langostinos y langostas también contienen plástico en sus estómagos. Un análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) encontró microplásticos en un 66% de las muestras de crustáceos analizadas, sin importar si eran langostas, langostinos o gambas. Incluso los crustáceos previamente pelados contenían una menor cantidad de microplásticos, ya que al retirar la cáscara y el tracto digestivo se reduce la carga de plástico.
Estos microplásticos pasan de una especie a otra a través de la cadena alimentaria. Por ejemplo, se ha demostrado que las langostas noruegas alimentadas con peces contaminados por plásticos también contenían plástico en sus estómagos después de solo 24 horas.
Sal
Incluso la sal, un ingrediente básico en nuestra dieta, contiene plástico. Un estudio realizado por la Universidad de Alicante encontró microplásticos en todas las muestras de sal recogidas de salinas en diferentes costas españolas. Según este estudio, consumimos alrededor de 510 micropartículas de plástico al día si seguimos las recomendaciones de consumo de sal establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tener en cuenta que no existe una legislación específica contra los microplásticos en los alimentos, por lo que es responsabilidad de cada individuo reducir el consumo de plásticos y buscar alternativas más sostenibles.
¿Cómo podemos ayudar al planeta?
Para reducir la cantidad de plástico que consumimos y ayudar al planeta, es importante tomar medidas individuales y colectivas. Algunas acciones que podemos llevar a cabo incluyen:
- Reciclar en casa y separar adecuadamente los residuos.
- Llevar nuestras propias bolsas reutilizables al hacer la compra.
- Evitar el uso de productos de un solo uso, como botellas de plástico y pajitas.
- Optar por envases y productos biodegradables.
- Participar en campañas de limpieza de playas y ríos.
- Apoyar políticas y regulaciones que promuevan la reducción del plástico.
Es importante ser conscientes de los alimentos que contienen más plástico y tomar medidas para reducir nuestro consumo de plástico y promover un estilo de vida más sostenible. Cada pequeño gesto cuenta y puede marcar la diferencia en la protección de nuestro planeta y la vida marina.
La cantidad de microplásticos depositados en el fondo de los océanos se ha triplicado en las últimas dos décadas, según un estudio realizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Departamento de Medio Ambiente Construido de la Universidad de Aalborg. Este estudio proporciona la primera reconstrucción de alta resolución de la contaminación por microplásticos en el noroeste del mar Mediterráneo.
Los microplásticos más abundantes en los sedimentos marinos son el polipropileno, el polietileno y el poliéster. Estos microplásticos provienen de envases, botellas, films alimentarios y fibras sintéticas de la ropa. La acumulación de estos microplásticos en el fondo marino ha seguido creciendo en paralelo a la producción y uso global de plásticos.
Los microplásticos depositados en el fondo marino se conservan inalterados y no se degradan una vez que se depositan. Esto se debe a la falta de erosión, oxígeno y luz en el fondo del mar. Aunque se han realizado campañas para reducir el uso de plásticos de un solo uso, los registros de los sedimentos marinos demuestran que aún estamos lejos de resolver este problema.
Es necesario implementar políticas a nivel mundial para reducir la producción y el uso de plásticos y así abordar esta grave problemática. Además, se deben desarrollar métodos analíticos más eficientes para cuantificar y caracterizar los microplásticos en los sedimentos marinos.
Los microplásticos son una amenaza para los océanos y el medio ambiente en general. Es necesario tomar medidas urgentes para reducir la contaminación por plásticos y buscar alternativas más sostenibles en nuestra vida diaria.
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